Es por definición un límite a la variación del tipo de interés de referencia adoptado para el cálculo de los intereses remuneratorios limitándolo, afecta por lo general a los préstamos hipotecarios aunque puede ser aplicado a todo tipo de préstamo sujeto a intereses; la cláusula suelo es nociva, abusiva y nula cuando ha sido impuesta por el profesional financiero con el desconocimiento del prestatario deudor, no negociada, no informada y por supuesto no transparente toda vez que se oculta en un gran número de condiciones o cláusulas y muchas veces se acompaña de una cláusula techo imposible de alcanzar quebrando con la buena fe del deudor hipotecario.

Al día de hoy estamos esperando lo que se resuelva por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), respecto de la devolución retroactiva por parte de la Banca del dinero cobrado demás por efecto de la cláusula suelo que fue declarada nula, por un Juzgado de primera Instancia de Madrid, lo que, en estricto derecho, debería ser favorable a los deudores cansados de ser sorprendidos en su buena fe.

Uno de los graves problemas que tiene nuestro sistema financiero, lo constituye el hecho de la falta de un control riguroso por parte del banco de España de las entidades financieras que al día de hoy, siguen burlando la buena fe de sus clientes bien al abrir las cuentas incluyendo en sus condiciones servicios no solicitados ni pedidos por el cliente pero que implican un pago anual, devorando con esta práctica millones de euros que suman en las cuentas de resultados de dichas entidades.

Un ejemplo de esto lo encontramos en el banco Sabadell cuando al abrir una cuenta, le incluyen una cláusula según la cual, si usted no se da cuenta de ella y la rechaza, contrata automáticamente y a un costo superior a los 30 euros anuales, un servicio de asesoría jurídica y descuentos en compras que se ofrecen en una pagina web de mala calidad cuyo coste no debió superar los 300 euros, señalando como el responsable de prestar ese servicio a una empresa con sede en Madrid en una dirección que bien puede ser un espacio alquilado dentro de una oficina pero que permite recaudar millones de Euros por un “servicio” no consentido conscientemente por el cliente.

(continuará)